Un poco de estimulación auditiva

lunes, 11 de enero de 2010

Airwaves... Amor

Miles de ondas sonoras, sentimentales, de pensamiento telepático; flotan en el aire para ser recibidos por platillos, corazones, almas; o viajan por cables de fibra óptica para ser igualmente recibidos por calor humano. Rara vez éstas manos pueden teclear cosas de amor. Pero el amor es el sentimiento más poderoso del ser humano y el que provoca absolutamente todas las emociones que puede llegar a expermientar una persona. El amor es la onda aérea principal. De ahí se derivan todas las demás.

El amor viaja en todos lados, miles de ondas rojas circulan el planeta, como un gran enjambre de mosquitos Cupido. Muchas ondas son recibidas por los destinatarios exactos, los planeados. Muchas otras veces las ondas botan y regresan al remitente, pero éste sigue en su afán y vuelve a emitir ondas, ahora, al cuadrado. El destinatario vuelve a botar las ondas y el remitente cae fulminado y empieza a mandar otras ondas, más feas. Cuando las ondas son correspondidas y crean la fórmula matemática de recepción exacta, el espacio aéreo se satura de increíble forma, ya no existen ondas negativas. Todo se llena de positivismo, es como si uno estuviera en LSD y no viera otra cosa que colores chillones, felices. Ositos de peluche caminando por la estación del metro, caramelos incrustados en piedras, etcétera.

¿Qué pasa cuando hay ondas de amor que no llegan a nadie, aunque se emitan? Pues, eso ocurre muchas veces. Existe el típico hombre o mujer que no le ha hecho daño ni a una mosca, es respetuoso con todo ser humano. Es una eminencia y sabe de todo tema que exista en la enciclopedia mundial de referencias. Pero curiosamente, el amor no le llega ni vendiendo su alma al mismo demonio. En la otra cara de la moneda, existe la mujer bien intensionada que siempre llega a escoger al chico malo, por alguna curiosa razón, muchas mujeres los prefieren. Le pasa malas jugadas y la mujer emite ondas horribles. Estas dos personas saben que para un roto hay un descocido.

Desgraciadamente sus ondas están bajas y no emiten la suficiente fuerza. Viven en la misma localidad y se han visto las caras en el metro, en el autobus, en el almacén, etcétera. Saben que debe estar por ahí se media onda. Pero ni en e-Harmony, Live Links, MySpace ni en ninguna red social o amorosa se encontraran. Reciben otras ondas rojas de otras personas. En el caso del hombre, no encuentra nada. La mujer cae en el mismo agujero. Ambos llegan a desactivar sus ondas rojas, ya piensan que emitir ese tipo de señales es una pérdida de tiempo. Pero en ambos casos hay otro hombre y otra mujer que buscan a los anteriores porque si recibieron la señal. Su búsqueda es desesperada, y fracasan...

Las ondas siguen viajando como si nada, entre muchos transmisores. Buscando quien se arrime a su hombro, quien les ilusione todas las mañanas...

Canción del blog
Airwaves - Thomas Dolby

Cambio de estafeta II

El mocoso vio horrizado la muerte del viejo, pero se colgó el reloj de arena con orgullo y llevó al viejo a su última morada. Después, observó que el reloj tenía una dirección curiosa: LA VENIDA DE LOS PÁJAROS 0000, COL. MANECILLA. Se dirigió a una parada de autobus y mencionó su destino al conductor. Arrivó a un edificio de 2000 pisos, precioso. No contaba que para recibirlo ya estaban 200 hombres con armas de alto poder listo para balacearlo. Todo mundo en el autobus resultó muerto menos el niño, aunque los tipos lo dieron por muerto. Inmediatamente después de eso, una manifestación de homosexuales quisó voltear el camión dónde se hayaba el niño porque el gobierno federal no les reconocía los derechos, incluso quemaron crucifijos y fotografías del Papa. A pa' recibimiento, dijo el niño.

El chaval tuvo suerte porque salió antes por una ventana y entró al edificio. Inmediatamente fue dirigido por una bella secretaria a su oficina. El niño no daba crédito a lo oído. ¿Una Oficina? Sí, dijo la secretaria. Serás el regente del tiempo hasta que la arena del reloj que cuelga de tu cabeza termine de cambiar de urna. Cuando cambie, puedes escoger, entre elegir un sucesor o quedarte 10 turnos... Y así fue como el comienzo de un nuevo periodo tuvo su turbulento y curioso inicio...

jueves, 31 de diciembre de 2009

Cambio de estafeta (Feliz año nuevo a todos)

Un anciano caminaba por la alameda, se sentó y le empezó a dar de comer a las palomas; en esos momentos el cielo estaba de un color grisáceo mezclado con un rojizo extraño. Un haz de luz se posaba sobre él, como si fuera a ser abducido por los extraterrestres o llamado por el Altísimo. Lo más segundo era lo más probable, el pobre viejo era el último sobreviviente de un período de 10 años turbulento. El viejo estaba cansado, exhausto, caminaba con dificultad. Las torturas de la gran carrera le hacían ya efecto. Su cerebro estaba por secarse. El pobre había sido víctima de inumerables padecimientos y acontecimientos que fueron mermando su salud mucho antes de tiempo. Dos pájaros le habían perforado el estómago, le balacearon su casa porque se pensaba era un terrorista, de tener millones ahorrados, solo tenía unos cuántos dólares, su casa fue embargada, un polvo blanco le había llegado por correo y casi moría, le dió SARS, gripe aviar y A H1N1 al mismo tiempo, le escondieron sus vecinos marihuana en su casa para que el ejército se lo llevara vía la denuncia anónima, en fin, pobre viejo.

En la parte alegre, entrenó a un negrito para que se convirtiera en el nuevo hijo del viento, bendijo a las potencias futbolísticas más ganadoras de la historia para que en esta década volvieran a ganar un campeonato del mundo, el más grande del beisbol se invocó a él para terminar una sequía, el más grande rival del anterior equipo también se invocó a él para acabar con una maldición; a una bella rusa le dió una garrocha mágica para que pudiera ser la reina del evento más raro del atletismo, a un gringo le dio aletas para destrozar cualquier piscina en la que se sumergiera, entre otras cosas.

De repente el viejo deja de recordar eso porque un niño con la camiseta de Pelé (con el número 10) se le acercó para que le regalara semillitas para darle de comer a las palomas. El viejo, más que eso, le dió el gran reloj de arena que colgaba de él. Este reloj contenía una arena anaranjada, más el sistema solar enmedio. El viejo le dijo: "Ahora ésto es de tu responsabilidad, tu eres la sangre nueva que habrá de cambiar esta podredumbre".

El viejo murió al instante...

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Los misterios del subconsciente (Serie fotográfica)

Esta serie de fotografías que van a ver o que ya vieron pero no le agarraron la onda, son un proyecto de la clase de fotografía... Están tomadas con la técnica de exposición larga. Es un homenaje a las manchas que usan los psiquiatras, así que dense vuelo y traten de sacar todas las formas posibles que vean en las fotos... Espero sea de su agrado...

Birds



Los pájaros nos vigilan, para tirarnos sus bombas fétidas cada vez que tienen oportunidad, nos odian y nos desprecian, chale...

Boomerangs & Kangaroos



G'DAY MATES!

Bull Perfection



Un ganadero español juntó el suficiente dinero para poder replicar toros hasta dar con el perfecto, el más bravo, altivo, feroz devorador de Manoletes... Los débiles los mantuvo como mascotas y al perfecto lo mandó al ruedo...  Murió antes de dar su primera cornada...

NOTA: ¡¡¡WUHU!!! Post 100, fiesta psicodélica mágico musical, a huevo

Eye in the light



Un precioso espectáculo psicodélico de luces y truenos... De repente un gran ojo aparece por un milisegundo... ¿De quién era?

Flying Rockets





Estelas por todos lados del cielo... Estamos en guerra definitivamente, de esta ya nadie nos salva... No seas pendejo, son solo pruebas... AAAAH, MENOS MAL QUE SON PRUEBAS IDIOTA...

Geese in the twilight zone





¿Qué hacen tres gansos en la dimensión desconocida? Eso nadie lo sabe, pero nadan en el gris vacío alegremente, como si todavía estubieran en su precioso habitat. Su hijo, el patito feo (el del cuento) se suicidó al poco tiempo, pues se quedó sin sus padres y los patos, esos bastardos patos; ya se sabe que no quieren al pobre feo.